Yo nací a mediados del siglo pasado, en el corazón de cimavilla, “la calle del Rosario”. En aquel tiempo el barrio era otra cosa, se vivia en la calle, en el verano por la noche las personas mayores sacabán las sillas a la calle, hablando de sus cosas , y los pequeños jugabamos a las cuatro esquinas, al corro, a la cuerda, a la rasa, a la peonza, al cascayo y a las bolas, hasta la una o las dos de la mañana, por la mañana era a la playa donde trasladabamos los juegos, hasta que aparecia nuestra madre a las dos de la tarde y ya nos podiamos bañar. La mayoria de los vecinos eran marineros, pero tambien habia de todos los oficios aunque menos.
Era la época de La Tarabica, Concha la Guapa, Rambal, el Chino etc. A pesar de estar prohibidos los carnavales en el Barrio Alto , nunca dejaron de celebrarse, cada año acudia más gente a disfrutar de ellos, como el año que en la corrada pusieron a un peatón que lo atropello una moto y hasta el alcalde paso a firmar en los pliegos de pésame, y todo Gijón fue al entierro por la noche.